Podría escribir sobre la música que me ayuda a vivir, yo no viviría si no fuera por las melodías que me transportan lejos, ahuyentando dolores, quemando enojos, alargando sonrisas, enumerando los momentos brillantes de mi vida, recordándome con pasión surgida de sus notas que estoy viva, que respiro y que el alma es demasiado grande para el cuerpo!
O podría también escribir sobre la memoria, sobre mi memoria, o sobre la memoria colectiva, la memoria selectiva o la memoria esquiva que quiere irse lejos, para que no recordemos aquello en lo cual no se nos está permitido pensar, para que no pensemos y para que no cuestionemos, sobre la memoria habría tanto que decir...pero hoy no quiero.
Podría escribir sobre los dolores, los menstruales, los fundamentales, los abominables, los dolores de amores pasados, los dolores de perdidas y los dolores que nos restan por sufrir...pero duele escribir sobre las cosas que hacen daño, dejemoslo para otro día mejor.
Podría escribir sobre los colores que se dibujan en el cielo tras un momento mágico, cuando sabes que ese momento irreemplazable de abrazar a tu amigo tan querido no tendrá repetición, que es uno de esos momentos para recordar por la vida, podría escribir también sobre el momento en que tu corazón se rompió en mil pedazos y quedaste tendida en el cemento, presa del pánico de verte sin la razón de tu existencia, pero tampoco, no quiero ahondar en cosas profundas.
Hoy quiero escribir, pero realmente, no tengo tema!