lunes, 12 de julio de 2010

Levantarme

Cuando no quede en mí memoria de lo fuimos, podré entonces decir que he vuelto a ser yo misma.

Porque cuando una luz desaparece de tu vida, se lleva un pedazo de tu esencia, se roba un trozo de tu alma, pone de cabeza tu desorden ordenado para formar un orden catastrófico, más fácil, más rutinario, pero más doloroso.

Me miró al espejo y veo la parte que me falta, veo la risa que se desgarró para siempre adentro, el aborto que causó la pena, veo mis ojos más tristes, más oscuros, más ausentes y me vuelvo a reencontrar con la perdida, me vuelvo a encontrar con esta nostalgia de cosas diferentes.

Y pasan los días en esa neblina sempiterna de saber que no estarás mas, que desapareciste, que te esfumaste aunque existas, aunque vivas, aunque rías y aunque llores, pasan los días en que ya no me concentro en recuperar lo que fuimos, sino más bien en volver a pararme sin el pedazo que te robaste.