Se me torna tan caótica a veces la vida y podría entrar en pánico, como siempre me ocurre cuando las cosas no están donde quiero que estén, pero hoy y hace un tiempo atrás ya no le tengo miedo al caos, hace un tiempo atrás le tengo fe, sí, una fe ciega y quizás mal depositada, pero creo en ese desorden de lo cotidiano para formar una nueva realidad, creo en que remover los aires que me han soplado desde siempre me sacará de mis murallas, me arrojará desde la torre donde me guardé hace algunos meses atrás, me hará resurgir, creo en el caos para llevarse mi nostalgia de cosas diferentes y me haga encontrarle sentido a este mundo y a sus horas.
Yo le gritó al mundo que creo un poco en el caos, no sólo en lo que a mi vida respecta sino en lo que respecta al pueblo dormido, a la gente sin sueños, a los hombres grises que trabajan en bancos de ahorro del tiempo, a las niñas que quieren ser perfectas gracias a un bisturí, a los padres que permiten que sus hijas sean remendadas para tener el estereotipo de aquella modelo voluptuosa que posa en ropa interior en la portada de revistas masculinas, YO CREO EN EL CAOS COMO UNA SEMILLA FECUNDA NO COMO UN ARMA HOMICIDA !