jueves, 23 de diciembre de 2010

Mi cumpleaños

He tratado de analizar que tiene mi cumpleaños que me pone tan triste, ¿qué hace que cada año en esta fecha derramen lagrimas mis ojos? ¿qué juego de malabares hace que mis pensamientos cuestionen aun más lo que soy? ¿por qué quiero siempre apartarme del mundo en esta fecha fatal?

Quizás este año duele un poco más, porque llegué a mi edad adulta, terminó un ciclo importantisimo y las preocupaciones cotidianas de estudiar ya no estarán más en mi vida, no me desviviré por el examen que debo dar, ni los trabajos atrasados, ni me quedaré dormida para clases, ni viajaré horas en micro para escuchar las palabras de un profesor, ni te veré a ti sentado en la sala, distante de mi, riendo con otras risas, regalando palabras que ya no son ni serán nunca más para mi.

O quizás me duele todos los que no estarán en esta fecha, los que viven lejos (como tu mi Anto, mi Luis, mi Yasna, mi Alonso, mi Vale), o los que de aquí a un año ya no estarán en mis días cotidianos (como mi Debie) o los que se fueron para siempre, porque no eran permanentes, eran sólo pasajeros de un momento de mi vida, se subieron en una estación, se bajaron en otra, eso no quiere decir que no me duela el hecho de que sus abrazos no me confortarán.

O me duele mis segundas vacaciones sin mi familia, casi como una declaración de independencia indeseada, me duelen los días que no viviremos juntos, los momentos que no almacenaré en la memoria.

O quizás después de tanto análisis, sólo debo entender que siempre será así, mis cumpleaños siempre me traen melancolía, siempre trajeron lagrimas y probablemente debo sólo aceptarlos, debo abrazar la tristeza crónica que cargan y valorarlos por ello mismo, porque a pesar de que este día es más de otros que mío, es sólo a mi a la que le provoca todas estas emociones y por eso mismo, con la tristeza de un año más de existencia, debo abrazar la alegría de saber que a mí me pertenece como una joya invaluable, sobre todo por la gama de emociones que trae cargado en su saco de sorpresas.

martes, 21 de diciembre de 2010

Circunstancias

Te volví a encontrar entre los pastizales de las circunstancias, como aquel caballo místico de la canción, eras la venda de mi herida profunda y eterna, una pomada santa plagada de melodías, vergüenza y amor. Te miré indecisa entre el sí del futuro distante y el no del presente imposible y siniestro, el cerebro sobre las barajas del destino, el uso de la razón por sobre las imaginación.

Me arrebataste un momento de la vida, yo también te arrebaté a ti un momento de la tuya, pero no vinimos para quedarnos, vinimos volando libres y libres preservaremos el recuerdo de lo que pudo ser pero no será, libre la idea de nuestras proyecciones imposibles, libre las manos que dejadas en libertad tomarán a otras como compañeras, libre tus circunstancias, libre las mías.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Mamargarita

Hay una mujer eterna en mi vida, una mágica niña mujer que jamás perdió su encanto, que jamás ha cambiado la risa por las lagrimas, aunque la vida la ha golpeado bastante, esta ninfa del bosque tiene brillo en los ojos, tiene brillo en los blancos cabellos, en las manos creadoras...

Mi abuelita, aunque jamás la he llamado así (para mi siempre fue mi Margarita, y con los años se transformó en la Mamargarita) ella es el ejemplo de la eterna juventud en mi vida, y aunque el cuerpo se ha transformado con los años, le queda adentro intacta la esencia pura de su alma resplandeciente de amor.

¿Cómo empezar a describirte? Eres la eterna cocinera de las comidas deliciosas, la amiga desinteresada de muchos, de quien herede las lagrimas de mis ojos, y siempre te observo embobada crear con tus manos trabajadoras, te he visto llorar tanto desde que el compañero que elegiste para la vida partió antes que tú, te he visto desplomarte y no querer pelear más, he querido siempre demostrarte que yo quiero presentarte mis logros, quiero seguir riéndome contigo hasta que la muerte decida llevarte como una amiga de las tantas que pueblan tus días.

Creaste seres especiales en esa tu casa y todos nos transformamos un poco gracias a tus luces, nos tocaste la vida como un ser celestial y hoy te regalo estas palabras como muestra del amor inmaculado que siento por ti mi Mamargarita.


martes, 7 de diciembre de 2010

Se abre una ventana?

Cierro ciclos en mi vida, cierro ciclos elípticos, repetitivos, infinitos y me pongo a jugar con el azar del porvenir...

Te miré por última vez ayer, creo que por una fracción de segundo también sentiste miedo de no verme nunca más, fue un abrazo sincero el que me regalaste, así como la miel que broto de mis ojos cuando pensé seriamente que no existirás más... eres parte del ciclo que estoy cerrando.

Se acabaron cosas, llegó la madurez a instalarse como pasajera permanente en mi vida, me busco las canas de empezaran a aparecer, las arrugas de la vida adulta, quiero conservar los vestigios de niña que me quedan adentro, a veces saltan a mi boca, y los escupo, la gente me mira extrañada y me llaman rara, pero así soy y mi imaginación activa en ocasiones no me deja dormir, no quiero perderla cuando las manchas de la edad comiencen a poblar mis manos.

No olvidaré la risa fácil que me viene a despejar los días nublados, pero hay risas que compartí con seres que no estarán nunca más, ¿qué será de todos nosotros? algún día mirare hacia atrás y recordaré a la gente que me acompaño en estos seis años, se que habrá a quienes recuerde más, y sé a que a ti por sobre todos te recordaré para siempre por todo lo que siempre fuiste para mi.

Tengo un poco de miedo del futuro, alzó la bandera de mis sueños y la veo flamear ¿durará para siempre la brisa que la mueve?