¿Y si llega un minuto que por entregar tantos pedazos de mi ya no existo nunca más?
Se me llenan los ojos de lagrimas, se me caen como olas de la esperanza, se llevan mis anhelos, las cosas que deseo y no puedo tener, caen mis expectativas, me voy desintegrando con ellas, ya no existo más.... sería tan fácil ya no existir más, no someterme más a mis propias debilidades...
¿Qué espero si no voy a cambiar y ellos tampoco? no va a haber un destello en el horizonte, porque el horizonte no es más que una linea imaginaria, mi horizonte no es más que falsos momentos de futuros imposibles.
Pero guarda el pedazo que te regale de mi, porque te lo regale sin esperar nada a cambio, te lo regale porque te lo mereces, pero es tuyo, ya no me pertenece, conservalo en un lugar que lo mantenga tibio, guárdalo, que aunque te parezca insignificante, es el pedazo que no seré en mi interior, porque en un momento de febril pasión te lo entregué, no hay devolución, no intentes volver a coserlo a mi, no tiene caso, ya perdió la intención que tenía cuando era sólo mio, cuando tú no aparecías, ni yo derramaba lagrimas amargas sobre mi regazo.
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