lunes, 30 de agosto de 2010

Le tengo fe al caos!

Se me torna tan caótica a veces la vida y podría entrar en pánico, como siempre me ocurre cuando las cosas no están donde quiero que estén, pero hoy y hace un tiempo atrás ya no le tengo miedo al caos, hace un tiempo atrás le tengo fe, sí, una fe ciega y quizás mal depositada, pero creo en ese desorden de lo cotidiano para formar una nueva realidad, creo en que remover los aires que me han soplado desde siempre me sacará de mis murallas, me arrojará desde la torre donde me guardé hace algunos meses atrás, me hará resurgir, creo en el caos para llevarse mi nostalgia de cosas diferentes y me haga encontrarle sentido a este mundo y a sus horas.

Yo le gritó al mundo que creo un poco en el caos, no sólo en lo que a mi vida respecta sino en lo que respecta al pueblo dormido, a la gente sin sueños, a los hombres grises que trabajan en bancos de ahorro del tiempo, a las niñas que quieren ser perfectas gracias a un bisturí, a los padres que permiten que sus hijas sean remendadas para tener el estereotipo de aquella modelo voluptuosa que posa en ropa interior en la portada de revistas masculinas, YO CREO EN EL CAOS COMO UNA SEMILLA FECUNDA NO COMO UN ARMA HOMICIDA !

martes, 17 de agosto de 2010

Un día como hoy, como ayer, como mañana

Me levanté temprano, y desperté a mi hermano, cuesta despertarlo porque su sueño es muy profundo, mientras el aún intentaba abrir los ojos, baje a prender el calefon, luego subí a decirle que entrara a la ducha, mientras aún se duchaba baje a prepararle su desayuno (medio pan con majar, medio pan con jamón y leche con milo), lo lleve a mi pieza en bandeja para que lo comiera a mi lado, yo no sentía hambre, más bien aun tenia sueño pero no me gusta que la gente coma sola, mientras lo comía veía Phineas y Ferb, aún no entiendo porque a las personas le gusta tanto ese dibujo, a mi me parece sumamente aburrido, para mi Bob Esponja y El invasor Zim fueron los últimos grandes dibujos animados dignos de ver.

Cuando se fue al colegio me volví a acostar y me quede dormida enseguida, desperté nuevamente dos horas más tarde, mi hermana ya estaba despierta y había tomado desayuno así que me prepare mi desayuno (una taza de leche con café y un puñado de cereales), me bañe, hice mi cama y la de mi hermano, mientras mi hermana lavaba la loza y hacia su propia cama, posteriormente ella se fue, iba a almorzar con una amiga, así que me quede sola, podría haberme cocinado pero la verdad es que no se me da bien eso de comer sola así que en lugar de cocinar me preparé un pan con jamón y comí macedonia que quedó de ayer.

Vi la tele un rato, leí otro y luego me senté al computador a escribir, tengo que hacer una disertación en inglés y la verdad es que le he estado haciendo el quite todos los días, como siempre, lo haré a ultima hora.

Eso ha sido mi día... lo intente Nico, no se como habrá funcionado...

sábado, 14 de agosto de 2010

Los hay...

Los hay de aquellos capaces de entregar la vida por lo que creen, los hay de los que perdieron todo por sus convicciones, héroes que no buscaban elogios, héroes casi por casualidad, los hay de aquello que cantaron hasta sangrar las verdades, los hay de los que pelearon por la injusticia, los hay de pueblo, los de hay de campo, los hay forrados en oro, los hay médicos de la razón, los hay con la voz grave de la vergüenza a los desbarajustes de la historia, los hay de aquellos injustamente condenados por decir una verdad que era tabú, los hay hombres, los hay mujeres, los hay lo que no podian encapsularse bajo un sexo sino mas bien bajo un color, los hay altos, bajos, medianos, gordos, flacos.

¿Que venia en su sangre para hacerlos lo que fueron, lo que son? ¿que profesión ejerció sobre ellos la franca capacidad de no callar? ¿Que sustiyó los juegos de banalidades por aquellas almas milagrosamente altruistas? ¿Que vieron en el ser humano que los hizo pelear hasta morir?

miércoles, 11 de agosto de 2010

Los libros y mi corazón

Siempre que leo, soy otra persona, soy el espejo en el cual se refleja mi imaginación, cada palabra, cada frase, cada aroma descrito, cada sensación, un miedo, un susurro en la oscuridad, una luz de otro planeta, soy otra, no soy yo, no soy nada ni nadie, soy sólo el LCD de las palabras escritas en un papel.

Y yo contemplo absorta como me teletransporta el lenguaje, como dejo de existir, como desaparecen mis pesares y mis recuerdos para sólo formar parte esencial de un libro, para únicamente existir por ese minuto, por ese segundo hermoso en el cual encuentro un página desgarradora, llena de fantasía, llena de nostalgia, y mi imaginación activa sueña y vuela, y creo que gracias a mi afán casi demencial por leer es que a veces vivo más en mi mente volátil que en mi cuerpo terrenal.

lunes, 12 de julio de 2010

Levantarme

Cuando no quede en mí memoria de lo fuimos, podré entonces decir que he vuelto a ser yo misma.

Porque cuando una luz desaparece de tu vida, se lleva un pedazo de tu esencia, se roba un trozo de tu alma, pone de cabeza tu desorden ordenado para formar un orden catastrófico, más fácil, más rutinario, pero más doloroso.

Me miró al espejo y veo la parte que me falta, veo la risa que se desgarró para siempre adentro, el aborto que causó la pena, veo mis ojos más tristes, más oscuros, más ausentes y me vuelvo a reencontrar con la perdida, me vuelvo a encontrar con esta nostalgia de cosas diferentes.

Y pasan los días en esa neblina sempiterna de saber que no estarás mas, que desapareciste, que te esfumaste aunque existas, aunque vivas, aunque rías y aunque llores, pasan los días en que ya no me concentro en recuperar lo que fuimos, sino más bien en volver a pararme sin el pedazo que te robaste.

jueves, 24 de junio de 2010

Mi pajarito libertario !


Mi abuelo consiguió un trabajo para mi padre en la empresa donde él trabajaba, así que todos nos trasladamos a vivir a Santiago, yo había ya dejado de lado a los amigos imaginarios y empezaba a tener una relación con personas reales, algunas como la Vale se quedaron hasta hoy, y era aún la hija consentida de un joven matrimonio cuando mi mamá empezó a engordar, creo que nunca entendí bien que pasaba con su cuerpo, se le fue inflando la panza y algo se movía dentro de ella, quizás ya clamaba por salir aquella que vino a plantarse frente a la vida como sólo ella se sabe plantar, mi pajarito.

Mis abuelos maternos me invitaron de vacaciones a Papudo con ellos, más tarde entendí que aparte de querer compartir tiempo conmigo, ellos quería que mi madre no tuviera que preocuparse por mi mientras aquella criaturita se nos venía al mundo, esas vacaciones están difusas en mi cabeza, recuerdo la niebla y el agua helada del océano, recuerdo que mi abuela me peinaba con mucho amor, recuerdo quizás unas rocas, unas cabañas pintadas de celeste con vista al mar (no puedo decir si eso es mi imaginación o realmente eran así) recuerdo por supuesto a mi abuelo sabio y profundo como está en todos mis recuerdos, pero no tengo la memoria para traer al presente alguna situación, no recuerdo alguna pelea, ninguna risa, esas vacaciones están cubiertas por una niebla, tal vez era el presentimiento de mi alma de que a la vuelta de aquel verano mi vida cambiaría completamente.

El día que llegamos a mi casa, mi mamá tenía en la cara la marca del agotamiento que dar a luz te deja, y la tristeza que una depresión post parto imprime en tu alma, y ahí estaba, pequeña y colorada entre unas mantas, la Montserrat... no sé cual fue mi cara al ver a aquel ser que venía a arrebatarme todo lo que yo más quería, que venía a quitarme el protagonismo que hasta ahora tenía en la vida de mis padres, sin embargo mi reacción no fue la mejor mi mamá mirándome sonriente me dice "mira Natty, tu hermanita" y yo (con la cara que no recuerdo pero aseguro no debe haber sido buena) le digo "que linda, ¿puedo ir a jugar?", no fue el mejor comienzo, pero más adelante todo cambió.

Esa criatura pequeñita, que nació de ocho meses cuando yo tenía seis años, poco a poco me arrebató el alma, cuando mis abuelitos venían de visita, como ambos tatas fumaban yo pegaba letreros por toda la casa para que no fumarán dentro, porque ahí había un bebe precioso que debía proteger, cuando comenzó a hablar esa niñita linda de ojitos tristes me llamó "Mitalia" y creo que nunca me han dicho de una forma más hermosa que aquella que inventó mi hermanita, mi muñequita, mi pajarito...

Jugábamos a las barbies, aún cuando yo siempre le sacaba la cabeza (a decir verdad, nunca me gustaron mucho las barbies), escuchábamos música, leíamos, compartíamos la habitación de un departamento en Ñuñoa, y entre risas y peleas, aprendió a caminar y a andar en bicicleta. Con la imaginación que la caracteriza bautizó el patio por el cual salía del colegio como "el patio de chao" (aunque se llamaba "el patio techado") ya que era allí donde se despedía de sus compañeros y profesora, y me hizo reír y me ha hecho reír tanto en mi vida.

Y empezó a crecer fuerte y sana, y se nos hizo claro que ella sería tan distinta de mí, siempre tan inteligente y con la capacidad de decir todo lo que yo con la sumisión que me caracteriza siempre he callado, esa niña que parecía frágil vino a mostrarse como el ser humano más fuerte que conozco, y yo deje de lado los recelos y la amé (aunque cuando ella lo lea me dirá que soy una llorona irremediable) y siempre la he amado, por ser uno de los seres más especiales que conozco, una persona completamente ajena a los cuadros de lo impuesto.

Creció esa niña, y se convirtió en una mujer, en una mujer fuerte, inteligente, honesta, una mujer que le hace frente a la vida, se convirtió en mi amiga (y pensar que con tanto recelo la miré cuando la conocí), y me llenó la vida de risas y de películas, de música y de color.

viernes, 18 de junio de 2010

Rancagua...y el olor a comida de la Junji

Antes de mis pasos por Victoria viene Rancagua, a decir verdad viví también un tiempo en Santiago con mi abuela paterna mientras mi mamá hacia el curso de laboratorista vial de lunes a viernes y sábados y domingos vivíamos en Rancagua en otra casita pequeña de la que sólo recuerdo que rompí el ventanal con la cabeza.

Mi mamá como conté anteriormente encontró trabajo como laboratorista en "Los Sauces" que es una comuna pequeña de Chile, como ellos ya tenían una casa y una vida semi-formada en Rancagua mi mamá decidió irse sola, y he aquí porque siempre le digo a mi papá que es el peor padre de la vida! porque él no aguanto mucho tiempo lejos de su amada y me fue a dejar a mí, a su pequeña hija! a vivir a la casa de sus papas y él se fue a seguir a mamá, siempre he pensado que mi papá es el hombre mas enamorado que conozco al menos eso tengo que reconocerlo, el padre que me dejo abandonada, pero el más enamorado.

Y ahí estaba yo, sola en Santiago, lejos de mis papás, y ahí me hice amiga de mi tía Ximena, la hermana de mi papá, ella era joven y me llevaba para todas partes con ella, siempre se ríe de mí porque dice que desde pequeña hablé todo muy clarito y nunca me quedaba callada, así que cuando me interrumpían las retaba a ella y a sus amigas. Creo que por eso le tengo un cariño tan especial a mi tía Xi, porque fue mi amiga en esa época, aunque yo no recuerde mucho... siempre cuentan que ella pololeaba con el que más adelante sería su marido y le llamaba "mi chanchi", un día pelearon y como mi amiga lloraba tanto, cuando él la llamo por teléfono yo le dije, ya no te voy a decir más "mi chanchi". También fui muy amiga de la vecina de mi abuelita, le decían la Verito me enseñaba a hacer bonsais, recuerdo su patio lleno de esos arbolitos pequeños, me sentía parte de un cuento de hadas cuando iba de visita a su casa.

Tengo pocos recuerdos de Santiago sin embargo en las noches sufría con las pesadillas de una bruja de juguete que tenía y que había que guardar en mi cartera blanca para que no me hiciera comer la manzana envenenada de Blanca Nieves, siempre me despertaba con la mano alzada gritando Mamá!! pero mi mamá no estaba, sólo mis abuelitos.

Y finalmente no se porque causa mis abuelitos hicieron un cambio de turno con mis abuelos maternos y llegue a Rancagua, siempre he querido mucho esa cuidad porque tiene tantas de las cosas que me gustan, mi familia, la lluvia, los arboles, mis amigos del barrio.

Y en Rancagua mi abuelita me llevaba al jardín del barrio, por eso la comida de casino me recuerda a comida de la Junji y por ende a Rancagua, porque en mi jardín nos daban de esa comida, olía tan mal y yo la odiaba, ni siquiera el postre tenía buen aspecto, recuerdo un día en particular que había porotos (no me gustan!) y el postre era una especie de jalea (tampoco me gusta!) con un huevo al medio, es mi imaginación lo sé, pero aún cierro los ojos y veo esa jalea verde con una especie de huevo frito al medio, me repudia la imagen.

Siempre he odiado los baños públicos lo reitero, así que tampoco iba al baño en el jardín lo que provocaba que me hiciera siempre pipí y que mi abuelita me retara, pero, lo reitero también, desde pequeña he sido muy porfiada, no había caso de que pudiera hacer pipí en otro baño que no fuera el de mi casa!

Recuerdo con mucho cariño a los amigos del barrio de mi abuelita, recuerdo un día en particular que tuvimos la genial idea de subirnos todos a un triciclo, eramos como 5 y yo tenía agarrado el asiento e iba sentada en la parte de las rueditas, en eso suena un chasquido y me empieza a doler el dedo, cuando lo miré me di cuenta de que un pedacito de algo metálico se había metido en mi uña, me dolió mucho, por eso debo recordarlo, suelo recordar con mucha nitidez las cosas dolorosas de la vida.

Frente a la casa de mis abuelos había un parque y en él un árbol grande que adornaban con luces de colores, recuerdo haber caminado descalza por el pasto (eso me encanta hasta ahora) y haber pisado un vidrio, no tengo memoria del dolor pero sí de la sangre.

Siempre le tuve miedo a mi abuelo, ese hombre grande de voz ronca y genio corto, que fumaba como una chimenea, sin embargo siempre estuvo aureolado por un respeto casi reverencial, cuando pienso en él recuerdo sus palabras sabias, siempre nos incentivo a todos para que estudiáramos mucho, que la educación era la mejor herencia siempre nos dijo, ese hombre infinito dio luz a la mujer mas inteligente que conozco, mi madre y cuando ella habla de él se nota ese respeto hermoso que uno le guarda a las personas que admiras.

En fin, creo que tuve suerte de crecer así, porque fue con mucho cariño que me criaron, mis abuelas me malcriaban y me daban alegrías y mis abuelitos me enseñaban la sabiduría que siempre tuvieron ambos, por supuesto no viví mucho tiempo con ellos, de hecho mi mamá no aguanto tanto teniendo a su única hija lejos y decidieron irse a vivir a Victoria, donde estaríamos todos juntos, pero esa historia ya la conté.

Ahí esta, Rancagua, otro pedacito de mi vida =)