lunes, 27 de septiembre de 2010

Duele

Termina siempre acumulándose un pequeño laguito de lagrimas bajo mis ojos, y termina siempre doliendo un poco, duele un poco recordar, duele machacar los pasados, los días brillantes, duele pegarlos en las sienes como adornos cotidianos, duele no sentirme mas, ni encontrarme en el espejo, duele la que se fue, duele el que se fue, duelen algunas melodías y duelen las fantasías tejidas a la memoria.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Segundo intento de cuento

Barrió su metro cuadrado e intentó con saliva borrar los residuos olvidados de su nostalgia a la limpieza, se vio reflejada en el agua estancada que quedó de la lluvia de ayer y con un ademán arreglo sus canosos cabellos, acomodándolos detrás de su oreja derecha, mientras peinaba con su otra mano el resto de su pelo, sonrió mostrando aquellas encías donde tiempo atrás hubieron dientes blancos y brillantes y se repitió el estribillo cotidiano "hoy hará menos frío que ayer, me lo dice el viento".

Y partió con el carro de supermercado a recolectar los trozos de cartón que la gente amablemente le guardaba, no hacia falta cerrar con llave aquella pocilga, las personas nunca entraban allí y en el caso de que alguien hiciera ingreso, ella no veía porque querría robar el trozo de espuma que era su cama y uno que otro retazo de tela que ella utilizaba como vestimenta. Si este día consigo cuarenta cajas pensó, me podré comer un completo, hace días tenía antojos de comerse uno pero no le había ido muy bien en cuanto a las ventas de cartón se refiere.

Se dirigió primeramente donde la dueña del negocio de la esquina, ella siempre le guardaba con esmero todas las cajas que llegaban a sus manos, luego pensó asomaré mi nariz por el mercado probablemente allí alguien pensó en ella, llevaba tantos años en el mismo oficio, que era conocida en su barrio, aún cuando jamás dirigió la palabra a nadie, ni siquiera un intercambio de saludos cordiales, ella llevaba veinte años sin hablar con persona alguna, los veinte años que transcurrieron desde que aquel suceso que quería olvidar había cambiado su vida para siempre, trasnformandola de la dulce dueña de casa que una vez fue, a la muda recolectora de cartón que era en la actualidad.

Siempre intentaba evitar llevar sus pensamientos hacia ese rumbo, pero era imposible, todos los días de aquellos veinte años, todos y cada uno de ellos, se había detenido a pensar en la catástrofe que lo transformó todo... pensó en su niño pequeño vestido con los pantalones nuevos de colegio, en la sonrisa que mostraba por ser el primer día de clases, pensó en su marido y en la adoración con la que la besó aquel último día que los vio a ambos con vida, y pensó en sus cuerpos después del accidente, en el rostro transformado de su pequeño, como había cambiado la belleza natural de sus rasgos por una masa sin forma, en sus manitos ensangrentadas y en su marido maltrecho... si aquel camión no hubiera tomado la dirección incorrecta ese día, si ellos no se hubieran retrasado, si ella hubiera tardado menos en prepararles el desayuno...

Dobló en la esquina y se encaminó hacia el mercado, ojalá hoy le alcanzara para un completo.



jueves, 16 de septiembre de 2010

Que difícil es escribir cuentos !!!

Como todos los días abordó la micro con la mirada ausente, otro día como el de ayer se venía encima, otro día que justificar cuando al fin tuviera que hacer el resumen de su existencia, recordó que una vez intentó sobresalir pero siempre había sido el niño del montón, ni el más débil al que sus compañeros pasaban a llevar, ni el más fuerte que golpeaba a sus frágiles compañeros de curso, tampoco aquél idealista que los defendía, él era y siempre había sido la persona promedio.

Volteó la vista cuando un haz de colores se apareció por el rabillo de su ojo izquierdo y descubrió que el único asiento vacío de la micro tenía como acompañante a una mujer, si es que se le podía llamar mujer a aquella criatura que no era hermosa ni fea, pero que tenía en los ojos la sinceridad de los niños y en la boca el descaro de algunos adultos y vestía de alguna manera que por no querer ofenderla el pensó "extravagante" ;él, como persona promedio que, era siempre vestía igual, jeans que al empezar a envejecer su madre arrojaba a la basura y poleras de algodón, ella en cambió era una tormenta tornasol, traía al parecer una especie de vestido de colores alegres como la primavera, y un pañuelo que nada tenía que ver con lo demás atado al cuello y lo más impresionante de todo, unos guantes de un color amarillo increíblemente chillón, sin embargo el pensó, el resultado de tanta conjunción de tonos era bonito y daba a aquella niña/mujer un atractivo que tenía más que ver con su descarada apariencia que con su físico.

Así la contempló absorto durante al menos un minuto antes de decidirse a sentarse a su lado, cuando al fin lo hizo y se preparaba para apoyar la cabeza en el asiento y deleitarse con la música de su reproductor, lo más increíble sucedió, aquella ninfa de mirada infantil lo miró sin reparos y haciendo amago de una amplia sonrisa le dijo "hola" a lo que el respondió con un movimiento de su mano y una mueca que podría decirse que fue un intento de sonrisa, y entonces ese ser increíble comenzó, sin que él le preguntase nada al respecto, a contarle sobre el día anterior a este, en cuál tras saludar a Don Mario (que había tenido el agrado de sentarse a su lado) y después de que este le contara parte de su tristeza, ella había ayudado a encontrar a su perro perdido, esa dijo, había sido la mejor obra que había hecho este mes. A lo que él tuvo la curiosidad suficiente para vencer su verguenza y preguntarle si ella acostumbraba a ayudar a la gente que se sentaba a su lado y ella dijo descaradamente que sí, que ella los escogía porque sentía el sabor de sus penas en el aire, de esta manera le dijo poniendo su mano sobre la de él ¿qué puedo hacer por ti hoy?

Por increíble que parezca y por muy extraño que suene ese gesto pequeño fue como un golpe eléctrico y él, el niño reservado de siempre no pudo contener las palabras en su alma y estas brotaron una tras otra, atropellándose, cayendo en una cascada que una vez abierta fue imposible cerrar, le contó todo, sobre la decepción en los ojos de su padre, sobre la falta de interés de su madre, sobre las mujeres que jamás lo quisieron, sobre la pequeña tortuga que perdió siendo niño, sobre los juguetes con lo que soñó, sobre su vida desprovista de luchas y de ideales y cuando hubo terminado, se percató de que la micro hace tiempo ya había cesado su recorrido y se hallaban estacionados en algún de la cuidad.

Bien le dijo ella, gracias por tu confianza, ahora deberás entregarme tu billetera, tu celular y tus zapatillas.

lunes, 30 de agosto de 2010

Le tengo fe al caos!

Se me torna tan caótica a veces la vida y podría entrar en pánico, como siempre me ocurre cuando las cosas no están donde quiero que estén, pero hoy y hace un tiempo atrás ya no le tengo miedo al caos, hace un tiempo atrás le tengo fe, sí, una fe ciega y quizás mal depositada, pero creo en ese desorden de lo cotidiano para formar una nueva realidad, creo en que remover los aires que me han soplado desde siempre me sacará de mis murallas, me arrojará desde la torre donde me guardé hace algunos meses atrás, me hará resurgir, creo en el caos para llevarse mi nostalgia de cosas diferentes y me haga encontrarle sentido a este mundo y a sus horas.

Yo le gritó al mundo que creo un poco en el caos, no sólo en lo que a mi vida respecta sino en lo que respecta al pueblo dormido, a la gente sin sueños, a los hombres grises que trabajan en bancos de ahorro del tiempo, a las niñas que quieren ser perfectas gracias a un bisturí, a los padres que permiten que sus hijas sean remendadas para tener el estereotipo de aquella modelo voluptuosa que posa en ropa interior en la portada de revistas masculinas, YO CREO EN EL CAOS COMO UNA SEMILLA FECUNDA NO COMO UN ARMA HOMICIDA !

martes, 17 de agosto de 2010

Un día como hoy, como ayer, como mañana

Me levanté temprano, y desperté a mi hermano, cuesta despertarlo porque su sueño es muy profundo, mientras el aún intentaba abrir los ojos, baje a prender el calefon, luego subí a decirle que entrara a la ducha, mientras aún se duchaba baje a prepararle su desayuno (medio pan con majar, medio pan con jamón y leche con milo), lo lleve a mi pieza en bandeja para que lo comiera a mi lado, yo no sentía hambre, más bien aun tenia sueño pero no me gusta que la gente coma sola, mientras lo comía veía Phineas y Ferb, aún no entiendo porque a las personas le gusta tanto ese dibujo, a mi me parece sumamente aburrido, para mi Bob Esponja y El invasor Zim fueron los últimos grandes dibujos animados dignos de ver.

Cuando se fue al colegio me volví a acostar y me quede dormida enseguida, desperté nuevamente dos horas más tarde, mi hermana ya estaba despierta y había tomado desayuno así que me prepare mi desayuno (una taza de leche con café y un puñado de cereales), me bañe, hice mi cama y la de mi hermano, mientras mi hermana lavaba la loza y hacia su propia cama, posteriormente ella se fue, iba a almorzar con una amiga, así que me quede sola, podría haberme cocinado pero la verdad es que no se me da bien eso de comer sola así que en lugar de cocinar me preparé un pan con jamón y comí macedonia que quedó de ayer.

Vi la tele un rato, leí otro y luego me senté al computador a escribir, tengo que hacer una disertación en inglés y la verdad es que le he estado haciendo el quite todos los días, como siempre, lo haré a ultima hora.

Eso ha sido mi día... lo intente Nico, no se como habrá funcionado...

sábado, 14 de agosto de 2010

Los hay...

Los hay de aquellos capaces de entregar la vida por lo que creen, los hay de los que perdieron todo por sus convicciones, héroes que no buscaban elogios, héroes casi por casualidad, los hay de aquello que cantaron hasta sangrar las verdades, los hay de los que pelearon por la injusticia, los hay de pueblo, los de hay de campo, los hay forrados en oro, los hay médicos de la razón, los hay con la voz grave de la vergüenza a los desbarajustes de la historia, los hay de aquellos injustamente condenados por decir una verdad que era tabú, los hay hombres, los hay mujeres, los hay lo que no podian encapsularse bajo un sexo sino mas bien bajo un color, los hay altos, bajos, medianos, gordos, flacos.

¿Que venia en su sangre para hacerlos lo que fueron, lo que son? ¿que profesión ejerció sobre ellos la franca capacidad de no callar? ¿Que sustiyó los juegos de banalidades por aquellas almas milagrosamente altruistas? ¿Que vieron en el ser humano que los hizo pelear hasta morir?

miércoles, 11 de agosto de 2010

Los libros y mi corazón

Siempre que leo, soy otra persona, soy el espejo en el cual se refleja mi imaginación, cada palabra, cada frase, cada aroma descrito, cada sensación, un miedo, un susurro en la oscuridad, una luz de otro planeta, soy otra, no soy yo, no soy nada ni nadie, soy sólo el LCD de las palabras escritas en un papel.

Y yo contemplo absorta como me teletransporta el lenguaje, como dejo de existir, como desaparecen mis pesares y mis recuerdos para sólo formar parte esencial de un libro, para únicamente existir por ese minuto, por ese segundo hermoso en el cual encuentro un página desgarradora, llena de fantasía, llena de nostalgia, y mi imaginación activa sueña y vuela, y creo que gracias a mi afán casi demencial por leer es que a veces vivo más en mi mente volátil que en mi cuerpo terrenal.